Benita Galeana
Una de las mujeres más importantes
del siglo XX nació el martes 10 de
septiembre del año de 1907 en San Jerónimo de Juárez, estado de Guerrero. Sus
padres fueron Genaro Galeana y Aurelia Flores. Don Genaro, según palabras de
Benita "era riquísimo", dueño de tierras arroceras. Al morir sus
padres, Benita quedó bajo el cuidado de su hermana Camila y se trasladaron al puerto de Acapulco.
Benita tenía en su mente la idea
fija de venir a México, se organizó con algunas amigas para escaparse pero
fueron descubiertas. Benita fue obligada a regresar al pueblo, y después de
varios intentos logró llegar a la gran capital.
Para sobrevivir primero trabajó como
vendedora, luego en la oficina
de Correos y por último en el Viejo Jalisco.
El Viejo Jalisco era un cabaret "blanco", sin droga ni
bebidas alcohólicas, Benita sólo tomaba té y ahí
conoció al que sería su esposo, don
Manuel Rodríguez militante del Partido Comunista. Tuvo una hija de nombre
Lilia que falleció a la edad de 26 años y crió a seis niñas adoptadas: Antonieta, Gudelia, Abigail, Eustolia,
Ibelia e Italusa.
En 1927 Benita ingresó al Partido
Comunista y se convirtió en una
incansable luchadora social. Durante el gobierno de Plutarco Elías Calles fue
terriblemente reprimida, pero la valiente mujer se enfrentó cuerpo a cuerpo con
el ejército. Al tomar José Stalín el poder de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas,
Benita se convirtió en estalinista radical. Militando siempre dentro de su
partido apoyó al presidente Lázaro
Cárdenas respecto a la nacionalización del petróleo y de los
ferrocarriles.
Fue líder de la Colonia Escuadrón 201, convencida
de lo que quería arengaba en los
mítines, organizó varios sindicatos y huelgas, apoyó los movimientos
ferrocarrilero, campesino y magisterial. Junto con su hija Italusa participó en
el movimiento estudiantil de 1968, a los
estudiantes de la Vocacional Cinco les llevaba comida, tortas, medicinas,
algodón e infiltraba recados. Moralmente apoyó a los movimientos guerrilleros
de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, y se involucró con las costureras afectadas por el terremoto ocurrido en la
ciudad de México en 1985.
Comunista de principio a fin,
Benita luchó contra el imperialismo, acompañada de Mario Gill estuvo en la Ex Unión Soviética, viajó a Cuba para entrevistarse con el presidente Fidel Castro (la entrevista fue publicada en
el periódico La Jornada) y el 12 de
diciembre de 1989 fue condecorada por el general Manuel Antonio Noriega,
"el hombre fuerte de Panamá".
El gobernador de guerrero Ruiz
Massieu la condecoró con la medalla Antonia Nava de Catalán y le ofreció una
pensión vitalicia, que Benita rechazó telefónicamente diciendo: "todavía
tengo para lentejas y frijoles".
Esta admirable e infatigable mujer
que fue encarcelada en 58 ocasiones
escribió su autobiografía Benita (1940), El Peso Mocho (cuentos 1979) y Actos vividos. Murió el lunes 17 de abril de 1995, su última voluntad fue
donar su casa para convertirla en museo cuyo acerbo actualmente consta de una
biblioteca, archivos, fototeca, pinturas y objetos personales.
González Bustos, Marcelo, Entrevista
a una mujer comunista Benita Galeana. Texcoco, Universidad Autónoma de
Chapingo, 1996, 44 p.
Rocío Elena Hamue Medina.