Comer
demasiado es una enfermedad
Así es, aunque todos
recordamos que ante un bebé regordete, la expresión común es: ¡qué sano y
fuerte esta el niño!, la realidad no siempre es esa.
Y menos cuando los bebes se
convierten en niños, estos en adolescentes y luego en jóvenes y adultos gordos.
Hay padres que suponen que con el
paso del tiempo, los hijos gorditos dejarán de serlo y recobrarán su peso y
figura normales. No necesariamente. En la infancia se fijan hábitos que pueden,
y con frecuencia duran, toda la vida.
Se suele igualar salud y gordura.
Falso, el sobrepeso y la obesidad
son señales de salud en riesgo o de franca enfermedad.
En México se extienden el
sobrepeso y la obesidad, en parte gracias al cambio de dieta: los mexicanos han
dejado los tacos, enchiladas y frijoles, y ahora prefieren comida chatarra:
pizzas, hamburguesas y refrescos.
Pero además de
cambiar la dieta, nos hemos vuelto sedentarios; hacemos poco ejercicio y, por
tanto, no "usamos" la comida que ingerimos, la acumulamos como grasa.
Porque este tipo de comida chatarra contiene grasas saturadas, azúcares, es
baja en fibra, vitaminas y minerales.
A tal grado es preocupante esta
situación, que expertos del IMSSS afirman que SIETE de cada DIEZ mexicanos
padecen de sobrepeso. De no modificar estos hábitos de comer en exceso y no
hacer ejercicio, en diez años, el 90% de la población padecerá obesidad y
sobrepeso.
Los padres de familia tienen una
gran responsabilidad en los hábitos alimenticios de los hijos. La comida suele
utilizarse como premio: te doy un helado si me obedeces… y como castigo, te
quedas sin cenar si no haces la tarea.
Pierde entonces el
comer su sentido de comportamiento vital: es necesario para sobrevivir. Y
cambia su contenido cultural: aprende que comer lo que te gusta, depende de que
hagas lo que yo te ordeno. En lugar de aprender a reconocer sabores, olores,
sazones…y virtudes nutricionales de los alimentos.
El comer demasiado, o ser un comelón
compulsivo es una enfermedad, y se
puede reconocer por ciertas características:
·
Episodios recurrentes de comer demasiado, si de vez en cuando siente que comió
de más, pero lo compensa con moderación en las siguientes comidas, no hay
problema. Hay problema cuando no puede
controlar el comer durante estos episodios.
·
Comer muy rápido hasta sentirse inconfortablemente lleno.
·
Comer grandes cantidades de comida aunque no sienta
hambre.
·
Los episodios señalados ocurren dos o más veces por
semana, durante seis o más meses.
Esta enfermedad fue reconocida en
1992 como problema de salud, y hoy en día es el trastorno de la alimentación
más común en México.
Quienes la padecen
suelen sentirse culpables, se avergüenzan de su obesidad y tienen una baja
autoestima, pero atrapados en un círculo vicioso, se refugian en lo que es
causa activa de sus problemas: el atracón, el comer demasiado.
Esta enfermedad debe ser tratada por especialistas, con frecuencia se
requiere de atención profesional multidisciplinaria: nutriólogos,
psicólogos, médicos.
La familia deberá involucrarse directamente en el tratamiento, su
cariño y apoyo son indispensables si se quiere un buen resultado.
No dejemos este tema sin mencionar
que el exceso de peso, la obesidad o gordura, como se prefiera llamarlo, suelen
ser precursores de graves males, como desórdenes cardiovasculares, hepáticos,
renales, diabetes y otros.
Pero se trata, la obesidad y el
sobrepeso de una enfermedad curable. Sólo que antes hay que reconocerla como
tal, y decidirse a tratarla por los medios y con la ayuda adecuados.
Psicóloga de la UNAM: Maestra.
Elena Aguirre Pardo